Diez trucos para ayudar a tu bebé a dormir plácidamente

 

La llegada de nuestro bebé es una de las situaciones más emocionantes que experimentamos en nuestras vidas. Todo eso que nos llenó de ilusión durante nueve meses de gestación, por fin está aquí. Cuidarlo, mimarlo, alimentarlo, contemplarlo y… ¡dormirlo! Aunque parezca algo obvio, lograr el sueño de tu bebé puede ser todo un desafío.

 

Los recién nacidos son frágiles e impredecibles. Por ello, debemos no sólo estar muy atentas, sino también valernos de prácticas que nos ayuden a facilitar el cuidado de nuestros pequeños, ya sea para alimentarlos o para arrullarlos.

 

Si te preocupa lo difícil que te resulta hacer que tu recién nacido concilie el sueño, te sorprenderá saber que tu relación con tu bebé determina su ciclo de sueño, según lo indica la Asociación Española de Pediatría (AEP). Es importante que los padres creen el clima apropiado para que el niño establezca su propio ritmo de sueño y, si esto se cumple, ¡todo será más fácil! Debemos tener en cuenta que la relación con los padres es la que marca el comportamiento del bebé a la hora de dormir, aseguran los especialistas.

 

Sigue estos sencillos y acertados trucos para ayudar a tu bebé a dormir como un angelito.

 

1. LAS NECESIDADES DE SUEÑO DE TU BEBÉ

 

Lo primero que debemos tener claro son sus necesidades, así sabrás a qué te enfrentas y cómo manejar esa situación. Cuando nacen, los bebés conservan un patrón de sueño parecido al que tenían cuando estaban en el vientre. Son adorables dormilones que requieren de unas 16 a 20 horas de sueño a lo largo del día (lógicamente no duermen corrido todo ese tiempo). Cada 3 ó 4 horas se despiertan para cubrir sus otras necesidades básicas con tu ayuda, como alimentarse, que los cambies y, sobre todo, que los mimes. Según la AEP, tu bebé recién nacido necesita que en sus momentos de vigilia le hables, abraces y acaricies. Destacan los especialistas que ya en esta temprana etapa de la vida de tu pequeño, es importante establecer rutinas diurnas y nocturnas, respetando siempre su ritmo de sueño.

 

2. ENTIENDE SU CICLO DE SUEÑO

 

Muchas nos preguntamos si nuestro bebé está durmiendo mucho, poco o suficiente. Es normal tener estas dudas, sobre todo si somos primerizas. Ante la pregunta, ‘¿Cuántas horas debe dormir mi bebé?’, la respuesta más acertada es: las horas que el niño necesite. Recuerda que si notas algo irregular, debes acudir de inmediato al pediatra pero, por lo general, tu bebé dormirá y se despertará tanto como lo necesite.

 

El ciclo de sueño de cada recién nacido es tan particular como sus huellas dactilares. Con frecuencia, esos ciclos no coinciden con lo que queremos o deseamos porque, como adultas, requerimos entre 7 y 8 horas de sueño ininterrumpido. Pero la maternidad nos prepara para mucho eso… ¡y más! Es muy importante no forzarlos. Si obligas a tu bebé a dormir más, disminuirás la profundidad del sueño y si haces lo contrario, alterarás su ciclo.

 

3. EL SUEÑO Y LA EDAD DE TU BEBÉ

 

A medida que va creciendo, tu bebé va fijando un patrón de sueño según su edad. Los recién nacidos dormirán más en total, pero se despertarán más seguido. Alrededor de los tres a cuatro meses, tu pequeño ya podrá diferenciar el día de la noche, por lo cual esta etapa es crucial para afianzar los hábitos diurnos y nocturnos. De acuerdo a la AEP, a partir del cuarto mes el bebé se relaciona más con su entorno y va sincronizando sus ritmos biológicos internos con los ritmos externos (como la hora de comer, el baño y los paseos). Con esta evolución, si logras establecer hábitos diurnos y nocturnos sanos y estables en la rutina diaria de tu bebé, puedes conseguir que entre los cinco y los seis meses tu pequeño ya tenga una pauta de sueño regular.

 

4. ESTABLECE HORARIOS Y RUTINAS

Si quieres que tu bebé tenga un ritmo de sueño regular, desde el primer día debes acostarlo a la misma hora cada noche. Ten en cuenta que durante las primeras semanas despertará en la madrugada, pero es importante que cuando esto ocurra el ambiente siga en tranquilidad y evites estímulos auditivos y visuales que lo hagan mantenerse despierto. Igualmente pasa con la hora de despertarse en la mañana; tu bebé debe sentir que su entorno también “despierta”, percibirá el movimiento natural dentro del hogar, las voces, el desplazamiento y esto lo asociará con el estado de vigilia, aunque tome varias siestas a lo largo del día. Recuerda que estas van disminuyendo a medida que tu bebé crece.

 

5. PROCURA UN AMBIENTE ADECUADO

 

No evites los ruidos diurnos en tu casa ni la luz del sol. Es normal que la TV o radio estén encendidas, que los integrantes del hogar conversen, que tu mascota ladre o maúlle. Esto le dará señales a tu bebé de que está en su ambiente y que es de día. En la mañana deja que entren los rayos del sol. Pero durante la noche procura un ambiente relajado, con menos ruido y con luz tenue para que se acostumbre a dormir en la oscuridad. Si debes alimentarlo o cambiarlo en la madrugada, no enciendas la luz ni le hables con voz alta como lo harías de día. Trata de no sobresaltarlo para que pueda retomar el sueño.

 

6. DEFINE UN “RITUAL”

El ritual de dormir debe comenzar con los mismos pasos cada día y culminar con el hecho de acostar a tu bebé en su cuna. No dejes que duerma en el salón u otro espacio del hogar. Al acercarse la hora, realiza una serie de pasos, como darle un baño de agua tibia con manzanilla. Esto lo relajará y hará que duerma más plácidamente. Dale de comer para que el hambre no lo despierte pronto. También funciona cantarle una canción, ponerle música suave o leerle un cuento, aunque sea muy pequeño. Tu bebé asociará estos momentos con la hora de dormir. No está mal que lo acompañes con una mantita o un juguete seguro e hipoalergénico que sólo use cuando duerme; así la asociación con el sueño será más fácil.

 

7. ENVOLVERLO CON UNA MANTA

 

Numerosos libros y especialistas recomiendan envolver a tu bebe con una manta a la hora de dormir. Así lo aconseja el Dr. Harvey Karp en el libro “El bebé más feliz”. De esta forma le provees a tu pequeño un confort similar al que tenía cuando estaba en el útero, además de evitar movimientos a causa de reflejos involuntarios que son muy comunes en los recién nacidos y que a menudo los despiertan. Karp recomienda esta técnica hasta los 3 meses de edad.

 

8. ARRULLARLO Y MECERLO

En caso de que le cueste conciliar el sueño a la hora que has fijado para dormir, arrúllalo y mécelo suavemente. Recuerda no hacerlo bruscamente, pues eso podría resultar en el efecto contrario y agitarlo en lugar de calmarlo. Puedes acompañar esta técnica con un delicado masaje en su cuerpecito que ayudará a relajarlo.

 

9. ¡CUIDADO CON LOS PIJAMAS!

 

A veces nos preocupamos porque nuestro bebé no logra dormir plácidamente, y resulta que el motivo puede ser incomodidad causada por la ropa de dormir. Usa siempre pijamas y mantas 100% de algodón, además de evitar alergias cutáneas, hará que se sienta más confortable y podrá dormir mejor. Nunca uses telas sintéticas que puedan causarle escozor o calor. Verifica que la ropita no le quede demasiado ajustada y asegúrate de usar el tipo de ropa correcta para cada estación.

 

10. REGULA LA TEMPERATURA DEL DORMITORIO

 

Controla el ambiente en el que duerme. No dejes que entren corrientes de aire nocturnas que puedan incomodarlo y darle frío, pero la habitación tampoco puede estar demasiado caliente. Consulta con tu pediatra cuál es la temperatura más recomendada. Recuerda que tu recién nacido viene de un ambiente cálido y placentero, y necesitará ese confort para establecer su ciclo de sueño.

 

 

 

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